El cerebro de 5 a 9 y la robótica (parte 3)



La creación de un robot más complejo arranca con el Robo TX de Fischertechnik. Más de 400 piezas y numerosos sensores y actuadores como el ultrasónico, de luz infrarroja o de temperatura pone en las manos de los mayores de diez años una infinidad de posibilidades para crear un modelo robótico capaz de medir distancias o gestionar tareas complejas como si de una cadena de montaje se tratara. Este kit está pensado expresamente para participar en competiciones robóticas donde poner a prueba nuestros avances. También con un claro enfoque para la competición, si queremos, entra en escena Robotis Mini, el hermano pequeño de un modelo que se usa en competiciones internacionales de robótica. Con este robot, el reto no está solo en la construcción del propio robot sino en sacar provecho del gran potencial de sus posibilidades basadas en los 16 motores o actuadores digitales. Los que se inician en el mundo de la robótica tienen la opción de realizar una programación visual o directamente colocando el robot en las diferentes posiciones que se quiere que adapte, grabarlos y dejar que el software lo convierta en instrucciones para el robot. El nuevo robot educativo de Wonder WorkShop para los mayores de 11 años es casi idéntico a Dash, pero añade programación y control directo desde su cabeza, así como personalización de sus acciones de serie y la potencia de poder avanzar desde la programación visual y por bloques de sus aplicaciones incluidas, a la programación en JavaScript. Se tiene entendido que es durante la adolescencia cuando se produce el mayor incremento en cuanto al desarrollo cerebral. Tanto el tamaño, peso y conexiones nerviosas aumentan en la pubertad, algo que podemos relacionar claramente con muchas de las acciones de los adolescentes. De acuerdo a los estudios, en esta etapa el crecimiento es notorio porque es cuando se manifiesta efectivamente el pensamiento desde un punto de vista lógico-abstracto. Su mundo social se amplía, las emociones son más complejas e intensas y se hace indispensable la expresión empática que se refleja emocionalmente. Debido a estos resultados, se considera especialmente importante que exista motivación y estimulación adecuada en relación a cada etapa. Es conveniente que aprovechemos para ayudarlo a crecer lingüísticamente y que los hagamos mejores lectores y escritores: también es importante involucrarnos en su formación académica, contribuyendo con sus destrezas y perfeccionando el aprendizaje. Si algo caracteriza la adolescencia es la búsqueda del placer inmediato y sensaciones nuevas. Desde la psicología y la pedagogía se intenta poner orden en su cerebro enseñándoles a demorar la gratificación y potenciando el autocontrol. Investigadores del instituto Zuckerman de la Universidad de Columbia proponen que la búsqueda de recompensas inmediatas es en realidad una característica única del cerebro de los adolescentes que les permite aprender y formar recuerdos de forma mucho más rápida. A diferencia de lo que ocurre en los adultos, dos regiones del cerebro trabajan en estrecha colaboración para lograrlo. Por un lado el estriado, una estructura que forma parte del sistema de recompensa y está implicada en funciones superiores que van desde la planificación a la toma de decisiones. Y en especial es fundamental en el aprendizaje por refuerzo. El trabajo sugiere que el comportamiento típico de los adolescentes de búsqueda de recompensas no es necesariamente perjudicial. Por el contrario, puede ser crítico para la maduración de su cerebro, aún en construcción. Con él, “el cerebro adolescente podría entender de forma mucho más rica el entorno que le rodea durante esta importante etapa de la vida”. Cuánto pueden ayudar en estos procesos de desarrollo, aprendizaje y descubrimiento de desafíos, los robots autónomos que pueden hacer algunas tareas relacionadas con la enseñanza? Así se ha desarrollado un sistema de control integrado que permite al robot leer, responder al comportamiento y al estado emocional del alumno y adaptar sus respuestas. El reto del proyecto de investigación Expressive Agents for Symbiotic Education and Learning (EASEL), de tres años de duración y financiado a través del 7º programa marco de la Comisión Europea, no era sólo construir un robot que los niños aceptaran como asistente para la docencia, sino que debía ser capaz de interaccionar con los alumnos y aprender de ellos. La principal diferencia de los nuevos robots creados es que su sistema de enseñanza se fundamenta en las teorías científicas de la mente y del cerebro y en los principios de aprendizaje de los niños. El proyecto sirvió para hacer experimentos de enseñanza robotizado en seis escuelas de educación primaria de los Países Bajos, España y el Reino Unido. Un total de 200 estudiantes de entre 8 y 9 años trabajaron en ejercicios en una barra de equilibrio. El robot actuó como entrenador, e instruyó a los alumnos a hacer ciertas cosas a través de una tableta con realidad virtual y aumentada. El impacto del aprendizaje se analizó cuidadosamente, midiendo los niveles de comunicación, conocimiento adquirido o perdido, la variabilidad individual de los alumnos y la confianza de los alumnos en su propio aprendizaje. En otros experimentos llevados a cabo en los museos de ciencia de Barcelona y Sheffield, en el Reino Unido, el robot enseñó a adolescentes de 14 y 15 años a hacer ejercicios de fitness, explicando la cantidad de energía utilizada. El objetivo futuro del proyecto es generalizar los resultados, actualmente limitados a tareas específicas con grupos de edad específicos, con el fin de idear robots autónomos que puedan abordar más áreas de enseñanza. A veces es necesario ser creativo para estar al frente de un aula llena de alumnos más o menos comprometidos con el aprendizaje. Ser creativos es una característica muy humana. Es decir, el cerebro está preparado para innovar, cambiar e imaginar. Gracias a la educación, a los más jóvenes podemos ayudarles a fomentar la creatividad en las aulas o en los hogares. Por el momento, los robots no son capaces de ser creativos… ¡Por el momento!

Sobre el autor

Rasic, Emilio

Rasic, Emilio

Soy un profesional de la Informática, co-fundador de los talleres educativos para que niños y adolescentes se adentren en el mundo de la ROBÓTICA, siempre través del juego, dándoles conocimientos de una manera simple y práctica.